Este pasado año, o el otro, dos personas diferentes me regalaron dos bicicletas que iban a ser destinadas a la basura.
Una estaba llena de polvo, con las ruedas deshinchadas, las llantas llenas de óxido, sin pedales y sin sillÃn. Una joya, la verdad.
La otra por el estilo andaba, asà que con la base de la bici que estaba mejor (curiosamente la que peor aspecto tenÃa) y las piezas de otra completé, pasados unos meses, una bici en condiciones.
Con esmero (un dÃa en horas de trabajo xD) limpié mi bicicleta cuidadosamente hasta dejarla sin polvo y sin óxido. Lo único que me quedaba era inflarle las ruedas.
Me sonaba que en el coche tenÃa una bomba manual, asà que fui a por ella. Un viaje infructÃfero; estaba en mal estado y no funcionaba. Ni corto ni perezoso, al dÃa siguiente, tomé prestada una del aparcamiento de una conocida.
Inflé lo suficiente las ruedas como para aguantarme encima sin importarme lo que indicara el manómetro. Al rato devolvà la bomba a su propietaria y ahà quedó el tema.
DÃas antes, al explicar que tendrÃa bici, me regalaron unas cadenas para lo que se supone que sirven, que es encadenarla y no se la lleven xD
A dÃa de hoy sigo sin estrenar la bici que sigue aparcada en un trastero, pero… hoy todo puede cambiar.
Hace dÃas que consultando la web de los supermercados Lidl veo que para hoy estarán disponibles algunos productos para la bici (podrÃa ir a Decathlon, pero no tendrÃa la misma gracia xD).
¿Qué le depara a nuestro héroe y su bicicleta?. ¿Habrá sido capaz de montarla y quedar satisfecho?. La respuesta a ésta y otras cuestiones en Va de bici (II)
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